domingo, 22 de febrero de 2009

Día 55

Él terminará la PERFECTA obra que ha comenzado en cada uno de nosotros.

Día 54

Él no quiere visionarios, quiere hacedores de visiones.

Día 53

Cuando te acercas a Él, lo que menos Él quiere es que te alejes o te insensibilices del mundo a tu alrededor.

Día 52

Él divide los problemas alrededor tuyo, los tuyos y de otros en pedacitos y te da a ti un poco de todos para resolver.

Por lo mismo, no se vale defraudarse al no poder resolver los que no nos corresponden. Estamos capacitados para los pedacitos que Dios nos da, otras personas para otros, y otras para otros.

Día 51

Cuando Dios te da de su fortaleza en tu diario vivir, seguirás siendo tan fuerte al finalizar como lo eras al comenzar.

Día 50

Él realmente tiene cuidado de ti, algunas veces ni siquiera deja que notes el mal alrededor tuyo.

lunes, 16 de febrero de 2009

Día 48

Él quebranta tu corazón de la forma y con la persona menos esperada.

Algunas veces esperamos quebrantar nuestro corazón con alguien "altamente espiritual", con algún consejero, líder, etc. Te sorprenderás al ver que Jesús cuando quiere enseñarte y tocarte lo hará con la persona que menos imagines, aún así sea la "más incrédula" a la vista.

Día 49

Él deja que aprendas de Él por lo que aprendes de los demás.

Día 47

Cuando da, da en gran manera, en abundancia. Hablo de todo, felicidad, logros, economía, amor, éxitos, etc.

Día 46

Él sabe sobre el amor humano, Él lo creó, Él lo diseñó en obediencia, Él lo planeó y se goza en él.

Día 45

Sus consejos vienen hacia ti de todos lados, tú decides si prestas o no atención.

Día 44

Algunas veces Él decide que lo único que tienes que hacer es ESPERAR, ni siquiera tienes que hacer algo en lo que esperas, solo ESPERAR (y confiar claro).

Día 43

Él te enseña a amarlo a Él por medio de tu amor hacia las demás personas, a enamorarte de Él por medio de lo que te enamora a ti.

Día 42

Él sabe cómo, con quién y dónde usarnos para ser parte de sus perfectos planes.

Día 41

Él sí sabe que nosotros lo necesitamos a Él, nosotros no.